El Salvador en La Red 64

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Dirección en Internet: http://www.redulocal.org.sv
Publicada por: Red de Universidades de El Salvador para el Desarrollo Sostenible a Nivel Local

Nación 21 es una iniciativa reciente estimulada por el PNUD que busca proveer un marco flexible de cooperación para fortalecer y accionar las capacidades públicas y privadas que favorezcan la integración social y económica de poblaciones y localidades pobres al proceso de desarrollo.

Con este trasfondo, recientemente fue firmado el Acuerdo Marco de Cooperación entre el sector académico-científico de El Salvador, la Corporación de Municipalidades de la República de El Salvador (COMURES), el Fondo de Inversión Social para el Desarrollo Local (FISDL), el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), formalizando así la denominada Red de Universidades de El Salvador para el Desarrollo Sostenible a Nivel Local.

El propósito fundamental de esta Red, de acuerdo a su sitio Web, es establecer una Alianza para la cooperación técnica y el traslado de tecnología por parte del sector académico científico hacia los Gobiernos Municipales en la implementación de sus respectivos Planes Estratégicos y Proyectos.

En la actualidad, además de las entidades mencionadas arriba, conforman esta red diecisiete universidades nacionales, además de instituciones como el CONACYT y el CENTA.

En el sitio Web es posible encontrar, además de la lista completa de miembros de la Red, con apuntadores a sus respectivas páginas Web, el texto del Acuerdo Marco celebrado, así como las memorias de las reuniones sostenidas. La RedU en general, y su sitio Web en particular, son instrumentos de gran importancia para el Desarrollo Local, por tanto formalizan las relaciones de cooperación entre los centros de estudio e investigación y las municipalidades.

 

Conversaciones en Línea

Cadenas de mensajes

"Si usted envía este mensaje a 10 de sus amigos en las próximas 10 horas recibirá favores ilimitados y le será concedida una petición especial. Mpule Kwelaglobe, de Botswana, lo hizo, y ahora es Miss Universo".

Así podría leerse un mensaje en su buzón electrónico, entre los muchos o pocos correos que recibimos a diario. Al margen de la discutida validez o veracidad de este tipo de cartas o mensajes en cadena, al solicitar y lograr el reenvío de un mensaje de este tipo a varios de nuestros conocidos, provocamos que la circulación de mensajes a través de Internet se incremente en una progresión geométrica.

La facilidad que ofrece el correo electrónico para enviar un mensaje a cientos, miles e incluso millones de personas con un solo "teclazo" en el ratón de nuestra computadora, hace parecer esta acción bastante inocente y sin consecuencias mayores.

Nada más lejos de la verdad. El costo financiero del tiempo de esa gran cantidad de personas que deben leer y después borrar, si es que no deciden continuar la cadena, puede ser de un monto importante. Pero quizá el costo más serio de este tipo de cadenas es la mala utilización del ancho de banda de todos los usuarios involucrados. Este era precisamente el objetivo del virus Melissa, aparecido hace unas semanas.

Si nosotros mismos contribuimos a la saturación innecesaria e improductiva de nuestros enlaces hacia Internet, para qué necesitamos de virus que hagan lo mismo? Así que la próxima vez que reciba uno de estos mensajes, piense si vale la pena la utilización del ancho de banda propio y del (los) recipiente(s).

Rafael Antonio Ibarra Fernández
ribarra@di.uca.edu.sv