Nuevas oportunidades, nuevos negocios, y con ellos, nuevas empresas han ido surgiendo a la par del auge que Internet está teniendo en el mundo y, en particular, en nuestro país. Como recordamos semana a semana en esta misma página de La Prensa Gráfica, hay catorce proveedores de conectividad a Internet, de los cuales algunos ofrecen otros servicios adicionales, y buscan distinguirse de este modo de los demás. Es cierto que algunos de los proveedores listados se hallan adicionalemente en el mercado de la telefonía, alámbrica o inalámbrica, o ambas.
Por otro lado, también hay empresas cuya razón de ser y objetivo primordial es ofrecer servicios de valor agregado en torno a Internet como medio de comunicación. Un ejemplo de estas empresas es Creativos de Internet de El Salvador, que mantiene un colorido sitio Web en el ciberespacio.
De acuerdo a su propia presentación, CI se dedica básicamente "a digitalizar la información que nuestros clientes nos soliciten para construir su espacio virtual en Internet, ampliando sus fronteras, asesorándolo para utilizar de mejor manera esta herramienta estratégica". Entre estos servicios se encuentran el diseño de páginas Web, el alojamiento de las mismas y el diseño digital.
El sitio es vistoso, e incluye algunos artículos interesantes que se refieren al papel clave de Internet en los negocios y el comercio electrónico hoy en día, comenzando por la promoción de productos y servicios por este medio.
Dada su orientación, la empresa Creativos de Internet de El Salvador es otro ejemplo nacional de la inmersión, lenta pero real, de El Salvador en la Sociedad del Conocimiento.
Paredes de Fuego (Firewalls)
El término de paredes de fuego o "firewalls" en Internet está relacionado con la seguridad del acceso a la información y recursos que se hallan detrás de esta pared de fuego. Sin embargo, estrictamente hablando, la traducción a paredes de fuego no es del todo correcta.
En la construcción moderna de edificios, un "firewall" se diseña para que, en la eventualidad de un incendio en una sección del edificio, éste no se propague a otras áreas del inmueble. Es decir, un "firewall" trata de mantener y contener el fuego y, por tanto, el peligro, dentro de una sección de una edificación, impidiendo que llegue a las secciones que se hallan detrás de tal pared.
También los "firewalls" en Internet tratan de mantener el peligro proveniente del mundo externo, fuera de nuestras áreas sensibles de información y recursos. Sin embargo, se asemejan más a los pozos que utilizaban los castillos medievales, pues restringen a las personas a entrar y/o salir por un solo punto, estrictamente controlado, y previene que los atacantes se acerquen a nuestras otras defensas.
Aceptando la traducción que ha llegado a ser de uso común, podemos entonces definir a la "pared de fuego" como un computador especializado que se coloca en el punto en que la red que se desea proteger se conecta con Internet, de forma que todo el tráfico que viaja hacia o desde Internet, desde o hacia nuestra red de computadoras, se vea obligado a pasar por este único punto, posibilitando que este computador deje pasar solamente lo que se considere tráfico aceptable.
Esta definición implica que el o los dispositivos que constituyen la pared de fuego sean un ente separador, un filtro y un analizador. Separa dos redes, la nuestra e Internet; filtra las entradas y salidas que no se desea, por política previamente definida, que pasen a uno o a otro lado; y para ello, debe analizar cada pieza de información que pasa por su ruta.
La pared de fuego debe entonces ser eficaz en su misión de seguridad, pero también muy eficiente, para no entorpecer y retrasar el tráfico normal en la red.