Internet es hoy en día un excelente medio de comunicación mundial. De esto no cabe duda. Como tal, cumple su papel de llevar mensajes, ideas y propuestas de unos seres humanos a otros seres humanos.
En nuestro país es bastante conocida la labor humanitaria que lleva a cabo la Fundación Ayúdame a Vivir en favor de los niños que padecen la terrible enfermedad del cáncer. Su misión lo resume: "proporcionar a los niños con cáncer la oportunidad de sobrevivir, atendiendo el mayor número de casos posibles, ofreciendo una calidad óptima en tratamientos y medicinas; lográndolo a través de la recaudación de fondos, administrando y economizando los recursos de la mejor forma posible".
El sitio Web que mantiene Ayúdame a Vivir nos ofrece una forma agradable de conocer la organización de la Fundación, así como sus logros más importantes en su permanente lucha contra esta enfermedad en la niñez salvadoreña.
Entre ellos se halla la descripción del programa El Salvador I, que es el nombre que se le asignó al programa médico de la Fundación con la colaboración del hospital de niños Benjamín Bloom y que bajo la supervisión del Hospital San Judas de Memphis, Tennesse en los E.E.U.U., inició sus servicios desde enero de 1994, y representa para El Salvador y la región Centroamericana una verdadera evolución médico-científica en el tratamiento del cáncer pediátrico.
Hay también una lista de eventos que la Fundación ha realizado o piensa realizar con el objetivo fundamental de recaudar
fondos para su causa. En este mismo sentido, y de tremenda importancia, la página también presenta las formas en que se
puede ofrecer la colaboración con esta causa humanitaria.
Para los profanos, el mundo de las leyes aparece como uno muy complejo e intrincado. Sea cual sea la posición de cada uno de nosotros frente al marco legal de cada país y al entorno jurídico internacional, es innegable que este ámbito ha sido tocado por Internet en una forma muy particular.
Y esto no tanto porque los abogados, como muchos otras personas, también utilicen el nuevo medio para realizar parte de sus tareas e investigaciones, sino porque supone a los profesionales de las ciencias jurídicas nuevos retos y cuestionamientos, así como una creciente demanda por la promulgación de leyes específicas que regulen los nuevos tipos de transacciones y/o actividades que se pueden dar, y de hecho se dan, en La Red.
Algunos de los temas sobre que más temprano que tarde habrá que legislar son los siguientes: la privacidad electrónica, incluyendo el derecho a revisar, actualizar y restringir la difusión de información particular y personal sobre cada individuo; las transacciones financieras, que incluyen la realización de licitaciones, cotizaciones, y contratos, así como el uso de tarjetas de crédito y dinero electrónico; la propiedad intelectual, en un ambiente en lo que todo lo que es accesible en Internet es copiable; la propiedad y el derecho de uso de lo que se escribe en correo electrónico; la censura versus la libertad de expresión en el ciberespacio; relacionado con lo anterior, la publicación de material con contenido sexual; crímenes y fraudes cometidos a través de La red que deberán ser perseguidos y penalizados.
Como se aprecia, a nuestros juristas les aguarda mucho trabajo en la nueva sociedad de la información, el aprendizaje y el conocimiento.