"La puerta abierta a tu propia casa" es el mensaje que recibe al visitante, utilizando animación, en la página principal del sitio Web del Fondo Social para la Vivienda. El mensaje del presidente del FSV nos resume el contenido de este sitio, diciendo en uno de sus párrafos "En las páginas que siguen se hallará información completa relativa a todo lo que es la institución, su funcionamiento, las ventajas que ofrece y los logros alcanzados a lo largo de sus 24 años de existencia y trabajo."
En la sección "Esto somos, conózcanos" se contestan una serie de preguntas básicas, tales como Qué necesita un trabajador para ser sujeto de crédito? o Cuál es el monto máximo y tasa de interés de los créditos otorgados por el Fondo?, prestando de esta forma un servicio informativo para todos los que cotizamos al FSV y estamos interesados en saber de nuestros aportes.
En la larga lista de logros obtenidos en 1997 y publicados en este sitio Web, destaca el hecho de que se otorgaron 9,953 créditos por un monto de 677.4 millones de colones, favoreciendo a igual número de familias a las que corresponden mas de 50 mil salvadoreños.
De gran interés resulta conocer los dos sistemas de financiamiento que el FSV utiliza, que son el Sistema Tradicional de Cuota Nivelada, el cual le permite obtener un monto de crédito de acuerdo a su capacidad de pago, y el nuevo Sistema de Cuota Ajustable, con el que es posible obtener un préstamo mayor al que podría obtener con el sistema tradicional. Ambos son explicados ampliamente, con ejemplos y detalle de características, ventajas y desventajas.
Una colección completa de estadísticas desde 1973, año de creación del FSV, hasta 1997, complementa la valiosa información de este sitio en el Web salvadoreño.
Desde el punto de vista físico, el sonido es un fenómeno de tipo analógico. Esto significa que, como sabemos, el sonido, por ejemplo, la voz de un cantante, es continuo y viaja en el espacio en forma de ondas. Al convertir el sonido en impulsos eléctricos, se puede observar una señal continua, sin saltos.
Las computadoras en general, e Internet en particular, trabajan mejor con señales digitales y por ello, cuando se manipula un fenómeno como el sonido por medio de computadoras, se debe covertir primero a un formato digital. Para ello, los dispositivos que realizan esto, como por ejemplo un grabador de discos compactos de música, toman una muestra del sonido cada cierto tiempo y registran ese valor de amplitud. Es como si, escuchando un concierto en vivo, tapáramos y destapáramos nuestros oídos a un ritmo constante. La calidad del sonido está relacionada, entre otras cosas, a la velocidad con que se toman las muestras y al tamaño de las mismas. El costo de la calidad es el tamaño, en bytes, del archivo resultante.
Dicho lo anterior, es posible comprender que transmitir sonido por Internet implica transferir una serie de una cantidad considerable de paquetes de datos digitales para obtener un relativo corto tiempo de reproducción. Por dar una idea, 15 segundos de música podrían estar contenidos en 350,000 bytes, aproximadamente, dependiendo de los factores mencionados.
Para tratar de optimizar lo anterior, se han ideado técnicas de compresión y empaquetamiento y, adicionalmente, se utilizan formatos estándar de archivos. Los más utilizados son el formato AU (de Audio) y WAVE (por "onda"); estos archivos tienen extensión ".au" y ".wav", respectivamente.
El sonido, digitalizado de esta forma, viaja por Internet, y llega a la estación solicitante, recibe una cantidad de estos "paquetes", y hasta entonces, reproduce el sonido esperado.