El Salvador en La Red 128

Navegando en el Web

Dirección en Internet: http://www.pnc.gob.sv
Publicada por: Policía Nacional Civil

"Servir y proteger ante todo", y se podría agregar "informando a la ciudadanía", al visitar el sitio Web de esta institución, que fue originada en los Acuerdos de Paz.

Las secciones que este sitio ofrece son Noticias, Historia, El director, Comentarios, Organización, Guerra al crimen, Despliegue policial, Estadísticas policiales, Fundación Bienestar Policial, Nuevo modelo de seguridad pública, y el documento "El combate al crimen organizado en El Salvador".

Dentro de Historia, es posible encontrar la definición del rol de la PNC: "Servicio, Orden y Seguridad, es la frase que sintetiza la labor de la institución, cuya dirección se encomienda a un ciudadano de moralidad y competencia notoria, tal como lo establece la Ley Orgánica de la Policía Nacional Civil".

Esta Ley Orgánica de la PNC, así como la Ley de la Carrera Policial, los distintivos de cargos y otra información general también se hallan en el sitio.

Como parte de las estadísticas policiales, se hallan datos y gráficos sobre índices como las detenciones realizadas por tipo de delito; las detenciones realizadas a nivel nacional; las denuncias registradas por tipo de delito; las llamadas recibidas al 121 en San Salvador; y las actividades realizadas.

El Despliegue Policial es presentado a partir de un mapa sensible de nuestro país, de forma que al posicionar el puntero y señalar un departamento específico, aparece la lista de ubicaciones de oficinas y delegaciones de la PNC en esa región del país.

Se presenta también, en una forma sintetizada, el Nuevo Modelo de Seguridad Pública, cuyos componentes fundamentales son el Plan Estratégico, el Rol específico de cada Institución, la Coordinación Interinstitucional Efectiva, y la Participación Ciudadana. Para cada uno de éstos, hay un desglose de objetivos y líneas de acción, cuyo fin último es reducir la delincuencia.

 

Conversaciones en Línea

El anonimato en Internet

Estar frente a un monitor de computadora en vez de frente a los ojos inquisitivos de un ser humano en el momento de escribir un mensaje o hacer una aseveración, ofrece la posibilidad de hacerlo con una libertad diferente a la que sentimos en persona.

Además de la sensación de menor responsabilidad sobre lo que decimos, esta rendición de cuentas puede ser efectivamente eliminada por completo, al comunicarnos en forma anónima, o por medio de un nombre y personalidad ficticios.

Esto, como muchas otras características de esta nueva era digital, puede ser bueno o malo, dependiendo de las razones, los fines y la forma como se le utilice.

Por ejemplo, puede que necesitemos anular o cambiar nuestra identidad para "hablar" de nuestros problemas personales; para vertir ideas con las que no queremos ser asociados; para quejarse sobre algo que pueda suponer represalias; para hacer preguntas tontas, pero que en realidad necesitamos conocer; para votar en algún tipo de elección en La Red; o para convencer partidarios y despertar conciencia política o de otro tipo en ambientes agrestes a tales esfuerzos.

Por otro lado, cuando el anonimato o la identidad tergiversada se utilizan para enviar mensajes no solicitados de publicidad u otros ("spamming"); intentar, o efectivamente ingresar a un sistema privado; enviar virus haciéndose pasar por conocidos; hacer comentarios ofensivos en listas o salones de chat o, peor aun, suplantar la identidad de alguien real y conocido; este hecho se convierte en algo indeseable y sancionable.

En el inmenso supermercado que es Internet, hay posibilidades para hacer lo uno y lo otro. Es decir, es posible actuar en forma anónima, cambiar nuestra identidad, suplantar la de otra persona, así como es posible rastrear a los anónimos e impostores y, si el caso lo amerita, llevarlos a la justicia.

Rafael Antonio Ibarra Fernández
ribarra@di.uca.edu.sv